Skip to content
For literary responses to COVID-19 from writers around the world, check out our Voices from the Pandemic series.
from the July/August 2020 issue

Nuestro Padre está cansado

Nuestro Padre el Primero
está viejo de pronto
cansado   hastiado
se sienta se agacha
dormita
ya no mira
el ánima de la tierra
ni a su hogar

Atardece
y ya soplan
los vientos
de la orfandad . . .

Nuestro Padre el Primero
ya ha bajado los brazos
ya no esparce
en la intemperie
su sapiencia
su viejo aliento
ya no hace
la silleta para asentarse
en medio de la noche antigua
entre la antigua neblina
ya no trenza
el adorno
para que Maino’i1 pueda volar
haciendo lloviznar
el rocío
por el firmamento . . .

Maino’i
se ha quedado
desnudo
y ensaya
una danza triste . . .

Nuestro Padre el Primero
ya no crea de sí mismo
el fuego
la neblina
como hijos suyos
para que ellos
extiendan a su vez
su sabiduría
en toda la grandeza del universo
para que hagan
un buen hogar
en la tierra redondita
donde habrá de ser bueno . . .
todo lo que exista . . .

Ya se apagó
el fuego sagrado
y la neblina
se disolvió en la noche
de un tiempo maligno . . .

Nuestro Padre el Primero
ya no hace verdad
lo que ha germinado
en el fondo de nobleza
la flor de su pensamiento
y su saber
de mágicos poderes.
Ya abandonó
sus plantíos
cuya belleza
era indecible
al despertar en el alma
del ser humano
la palabra . . .

La flor más preciada
del huerto divino
ya se ha marchitado
y su frágil tallo
es piel agrietada
seca.

Nuestro Padre el Primero
ya no siembra
en el medio de la tierra
donde los buenos vientos
se desatan
el Pindó que ha de vivir
hasta el fin de los tiempos
atando a su tronco
cubriendo
el lecho de la tierra.

Los vientos buenos
ya se apagaron
la buena siembra
ya se secó
y una negra quietud
va sembrando la muerte.

Nuestro Padre el Primero
ya no crea allí
la vieja víbora
la cigarra roja
el dueño de las aguas
la langosta ruidosa
la perdiz roja
el armadillo
la lechuza
y todo tipo
de animales
que ha de mezclar
dispensar
rodar en algarabía
la palabra
que vive
en la tierra y el cielo . . .

Los hijos de la tierra
y su canto y su danza
ya se apagaron
ya son olvido . . .

Nuestro Padre el Primero
ya no envía
a los Dueños del Fuego
a que cuiden
el murmullo del fuego
que atiendan
como hicieron siempre
la venida del tiempo nuevo
que llamen
para que abran sus oídos
y escuchen
el murmullo del fuego
liberado danzante
a los adornados elegidos
a las adornadas elegidas . . .

Ya los Dueños del Fuego
no tienen trabajo que hacer
ya el murmullo del fuego
es solo recuerdo . . .

Nuestro Padre el Primero
ya no baja
al lecho de la tierra
el buen saber
para los hijos
del hombre y la mujer . . .

Nuestro Padre el Primero
ya está ciego . . .

Nuestro Padre el Primero
ya no mira
el porvenir . . .
 

Maino’i: Nombre mbyá guaraní del colibrí primigenio. 


Traducción de Susy Delgado.

Read more from the July/August 2020 issue
Like what you read? Help WWB bring you the best new writing from around the world.