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from the March 2021 issue

"Una generación sin relevo": Las superabuelas de Galicia

"Una generación sin relevo": Las superabuelas de Galicia

Una entrevista con Yoseba Muruzábal

 

Este mes el número de Words Without Borders está adornado con el arte del muralista gallego Joseba Muruzábal, también conocido como Yoseba MP. La obra titulada “Leiterofilia II,” la cual aparece en la página principal del número, forma parte de una serie impresionante de murales colectivamente titulados “Fenómenos do rural” y expuesta en Galicia, una comunidad autónoma de España. Los murales han llamado la atención por sus representaciones de abuelas superpoderosas, mujeres nativas a la región y quienes día tras día han trabajado la tierra de Galicia. En esta entrevista realizada a través de correo electrónico Muruzábal nos cuenta cómo es que sus murales dan un testimonio de una generación de mujeres cuyo estilo de vida resiste la invasión de la especulación urbanística. 

 

Aguayo: Buenas tardes Yoseba, con su obra “Fenómenos do rural” ha tenido mucho éxito. ¿Cómo se siente al respecto?

 

Muruzábal: Muy contento, es una suerte ir conociendo a nuevas modelos en diferentes puntos de Galicia, pintar en sitios de mi tierra que no conocía y poder cobrar dignamente por ello.

 

Aguayo: Cuénteme un poco acerca de su formación artística, ¿Hubo algo en especial que le inspiró en el arte? ¿Qué le apasiona del mural?

 

Muruzábal: Me forme en una universidad de corte conceptual, las ideas siempre estuvieron por encima de la técnica. Algo que ahora, creo que juega en mi favor en su momento llegó a ser frustrante. A día de hoy voy completando mi formación haciendo cursos con pintores que me gustan, es como ir al programa de entrenamiento de Matrix, en un fin de semana asimilas muchísima información. El último que hice fue con Iñigo Navarro, un pintorazo.

 

Una de las cosas que más me gusta del muralismo es su parte física. Es agotador, pero a la vez muy dinámica. Lo que no consigo en el estudio, pintar sin descanso, el mural me lo exige. El mural tiene un tiempo; sabes cuando empiezas y cuando acabas. Un cuadro lo puedo tener inacabado meses, incluso años. Las cosas a medias siempre me dejan un poso de intranquilidad, como cuando lees una novela rusa de las gordas y haces un parón de unos meses por el medio. Los murales no me permiten vaguear, y eso me gusta.

 

Otra de las maravillas del muralismo es conocer gente y sitios nuevos. Seguramente, esta sea la parte más enriquecedora de este trabajo.

 

Aguayo: ¿Qué fue su intención cuando comenzó a pintar a las “superabuelas” en Fenómenos do rural? ¿Qué impacto quiso lograr en el mundo con los personajes de las “superabuelas”?

 

Muruzábal: Dar un testimonio de la dura vida de estas mujeres en clave de humor.

Concibo a las mujeres del rural gallego como un colectivo. Este concepto es clave, ya que la gente identifica a las protagonistas de los murales como una metáfora de lo que representan sus abuelas. Una representa los valores de todas, a pesar de cada mural trate de reflejar también las particularidades de cada modelo.

 

Aguayo: ¿Qué características del medio rural le atrae? ¿Qué relación existe entre sus representaciones del rural y el ambiente urbano dentro del cual se exponen sus murales?

 

Muruzábal: Solo tengo 3 murales de Fenómenos do rural en ciudades, el resto está en pueblos. Y como siempre digo, Galicia es todo rural. Las ciudades gallegas guardan con celo parcelas del rural. El mural que pinté en Santiago tiene justo debajo un conjunto de casas con huertas y hórreos que resisten a la especulación urbanística en pleno centro.

 

Tengo un vídeo donde voy montando el proceso de cada mural. Siempre intento reflejar la realidad de lo que pinto grabando el entorno. Desde la grúa suelo ver a señoras con mandilón trabajando en sus huertas o es sus casas. Es muy bonito cuando lo que estás pintando se reproduce en la realidad justo al lado del muro.

 

Aguayo: Dentro del muralismo, hay varios personajes retratados en un solo mural, algo que indica la vida social. ¿Qué significa que las “superabuelas” estén representadas de manera individual?

 

Muruzábal: Normalmente es como las encuentras, son trabajadoras solitarias, lo que no quita que hagan vida social en las huertas. Pero por lo general, cuando te cruzas a una superabuela en el arcén de la carretera suele ir o venir sola de trabajar. La huerta minifundista  suele ser un trabajo individual.

 

Aguayo: La mujer en quien se inspira, ¿Qué papel representa en el arte? ¿Representarla es una manera de traducirla, o sea, de adaptarla dentro de otro sistema de significación? o ¿es más bien una forma de archivar Galicia?

 

Muruzábal: Es un forma de archivar Galicia, dar un testimonio en clave de humor de esta generación de mujeres que por una serie de condiciones comparten un estilo de vida. Ojo, aquí, es una generación sin relevo, la gente que ahora se cría en el campo no tiene las misma vivencias que tuvieron estás mujeres; por suerte. Los superpoderes nacen de hacer un sobre esfuerzo durante toda la vida, y ya en la vejez no saber parar la máquina. De ahí, a que puedas encontrarte con  mujeres de ochenta años podando manzanos.

 

Aguayo: ¿En qué más se inspira? ¿El cómic?

 

Muruzábal: Claro. Nacer en los ochenta en pleno auge de la cultura pop se nota. Por un lado pinto una mujer que sirve como paradigma de un colectivo, y por otro lado, mezclo esa imagen con conceptos sacados de la cultura popular que casi todo el mundo reconoce. Pintura para todos los públicos con diferentes niveles de lectura.

 

Aguayo: ¿Cómo ha cambiado su técnica o visión a lo largo de los años?

 

Muruzábal: Con el tiempo me gustaría que mi pintura valiera tanto por su contenido como por su forma. Aunque para la gran mayoría mi técnica es buena, en mi opinión es muy mejorable. Y en eso estoy, seguir aprendiendo.

 

Aguayo: ¿Qué más podemos esperar de usted?

 

Muruzábal: Pues. . .a ver si doy sacado mi muñeca. Llevo tiempo haciendo una muñeca. La protagonista Dora, la modelo del cuadro “Equilibrios na horta”. No me gustó el primer acabado y la dejé aparcada dos años. Este año intentaré terminarla y sacarla a la venta.

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